Comentario de la Parshá por Yonni Szewkis Sabah
En el comienzo de esta parshá nos enfrentamos a un magno e imponente cuadro: los jefes de las tribus de Israel, los altos dignatarios, jueces y guardias, leñadores y aguadores, hombres, mujeres y niños, todo el pueblo se ha reunido para concertar un Brit (pacto) con el Eterno. Quizás nos resulte un tanto extraño, quizás no alcancemos todo su significado y contenido, porque su sentido rebasa completamente cuanto podamos concebir, ya que ese pacto fue el que selló y sellará el ulteriordestino del pueblo judío. En la parshá de la semana pasada, Ki Tavó, hemos visto las klalot (maldiciones), y el trágico destino que aguarda al pueblo si se aparta de la senda del bien. En esta parshá vemos sin embargo la manerda de evitar la caída ante la tragedia: la unión del pueblo con su Dios y su Torá. Esta es una de las condiciones de la existencia normal, pues el pueblo no es sólo un conglomerado de células sino un organismo con vida propia, que posee al igual que todo ser un alma, y es con este espíritu con el que Moshé reunió a todos, sin excepción alguna. Cada persona tiene una finalidad en su propia existencia, y es una parte de la comunidad. Fue esta solidaridad la que convirtió al pueblo israelita en pueblo inmortal. Como comienza nuestra parshá: "Atem nitzavim haiom kuljem..." "¡Vosotros todos estais hoy presentes...!" ¡Cuántos pueblos ya no lo están! En cuanto a vosotros lo estareis siempre, desde el momento en que seáis solidarios unos con los otros y reconociéreis el pacto del Eterno vuestro Dios con vosotros, y ese es el espíritu del calificativo de "pueblo elegido".
La aspiración del pueblo judío y de su Torá es "instaurar en el mundo el reino del Eterno". Su idea central es lograr la fraternidad y la igualdad entre todos los pueblos del mundo, pero esto no ha sido realizado aún, y por ello rogamos tres veces al día; "Por todo ello esperamos de Ti, oh Eterno, Dios nuestro, poder ver pronto la gloria de tu poderío, barriendo las abominaciones en la Tierra, destruyendo la idolatría y perfeccionando el mundo bajo la soberanía del Ominipotente. Todas las criaturas invocarán tu nombre, y todos los malvados de la Tierra volverán a Ti. Sepan y entiendan cuantos habitantes hay en el mundo, que toda rodilla deberá doblegarse ante Ti, y toda lengua jurarte obediencia". "Al ken nekave leja Ad-nay Elokeinu lirot meerá ve tiferet uzeja lehaavir guilulim min haaretz ve aelilim karot ikaretun. Letaken olam ve maljut Shadai. Ve jol bnei basar ikreú vishmejá leafnot eleja kol rishei aretz. Iakiru ve iedú kol ioshbei tebel. Ki lejá tijrá kol berej tishabá kol lashón" (Aleinu Le Shabeaj).
Shabat Shalom U meboraj
Actualizado ( Martes, 15 de Septiembre de 2009 22:17 )